Camila le cantó a El Salvador y El Salvador a Camila. “El Gimnasio Nacional Adolfo Pineda” rugió, la noche del jueves, con el talento de los mexicanos, quienes dijeron: “Estamos en el lugar indicado”, al ver como sus fanáticas vivían el amor a través de sus canciones.
A las 10:45 p.m. las luces del Gimanasio Nacional se apagaron y un manto blanco se levantó frente al escenario. Camila estaba en el recinto. El sonido del piano anunciaba la introducción de uno de los temas más esperados del concierto. Las luces se posaron sobre Mario, Samuel y Pablo. Sus sombras arrancaron los gritos de miles de jóvenes salvadoreñas, que hasta con lágrimas recibían la presencia de los mexicanos. Domm se apoderó del micrófono y… “Tú Llegaste a mi vida para enseñarme, tú, supiste encenderme y luego apagarme, tú, te hiciste indispensable para mi y… y…”. Y las muchas parejas que asistieron al concierto vivieron un 14 de febrero en pleno mes de marzo. “Mientes” ensordeció al mismo grupo quienes de vez en vez callaban para escuchar a El Salvador brindarles, también, un concierto con sus canciones.
Aunque, aparentemente San Valentín llegó tarde, la espera valió la pena. El vocalista principal de la banda, Mario Domm, después de interpretar “Mientes” y “Dejarte de amar” cuestionó al público con tres interrogantes. ¿Creen en el amor, tienen fe, creen en la libertad? A lo que a gritos el público respondió que si. “Entonces-dijo Domm-estamos en el lugar indicado. Buenas noches El Salvador, gracias por estar aquí”.
Las luces volvieron a brillar y Camila siguió conquistando a sus fanáticos con una canción que marcó sus inicios en las radios mexicanas y salvadoreñas. “Todo cambio cuando te vi, de blanco y negro a color me convertí y fue tan fácil quererte tanto, algo que no imaginaba…” Y efectivamente, “todo cambio”, en el público, quienes entre más avanzaba el concierto más disfrutaban la velada con un despliegue de luces e imágenes que cautivavan a los presentes.
El entusiasmo se enalteció cuando Mario aseguró que en ese momento el concierto estaba siendo grabado, porque El Salvador formará parte de un DVD de conciertos en vivo de la banda.
Pero el show seguía y cada nota musical era reconocida por el público en cuestión de segundos. Pablo tocó la guitarra e hizo que todos se pusiera, nuevamente de pie. Samo arrancó con un ligero “Uuuuhhh oooohhh… yeah…”. Y los asistentes hicieron rugir el Gimnasio Nacional con un apabullante grito. “Abrázame” era el tema. “Tienes que saber que es lo ultimo que pido que estoy desesperado y según mis latidos no me queda mucho tiempo a mi favor”.
El Salvador conoce de principio a fin las canciones de Camila y lo hicieron notorio. En reiteradas ocaciones Domm, Samo y Pablo dijeron sentirse contentos de estar en el país y daban las gracias por el cariño recibido. La velada se conviritió en una serenta compartida. Camila le cantó a El Salvador y viceversa.
Canciones como “Besame”, “Aléjate de mi”, “Solo para ti” y “Coleccionista de canciones” se volvieron declaraciones de amor entre los asistentes.
Con aplausos, besos y lágrimas Camila se despidió de El Salvador. El derroche de amor y talento en sus interpretaciones conmovieron a los miles de presentes, quienes se olvidaron que la madrugada había llegado y el viernes había empezado.
Más de 20 canciones se cantaron hasta el amanecer. Las consentidas de la noche, las que la gente esperaba escuchar, ver, cantar y gritar sonaron. Camila lo hizo. Camila le cantó al amor con amor.
…Y hubo popurrí
En la presentación de los mexicanos no podían faltar aquellas canciones compuestas por Mario Domm pero fueron hechas para sonar en otras voces.
Sin embargo, para complacer al público Camila interpretó: “Tocando fondo”, canción interpretada por Kalimba; “Volverte amar”, de Alejandra Guzmán y “Equivocada”, de Thalía. Las dos últimas canciones, escritas para una mujer, fueron cantadas igual, a ninguna se les cambió el género.
Mario, Samo y Pablo demostraron, porque en la actualidad, son considerados como una de las bandas más importantes en el mundo Pop con su romanticismo.